proceso emocional

 

Cuando alguien nos muestra sus emociones y éstas nos incomodan
lo único que significa es que estamos “creyendo algo sobre el otro”.
Por ejemplo, que está sufriendo (y eso no está bien), que no debería sentirse así, que debería sentirse de otra manera (..) 
rápidamente queremos que se sienta “bien”.
Sin embargo ese ingenuo intento, nos hace pagar el precio de la incomodidad.

Así que el otro expresa su volcán emocional y ya no es solo uno el que sufre, ¡sino que somos dos!

La mejor manera de apoyar en un proceso emocional a alguien es aprender a escucharlo sin la historia que crees sobre él.
Es decir, aprender a estar presente, a recibir lo que nos cuenta, sin intentar cambiarlo. 

Cuando el otro no nos quiere cambiar nos relajamos,
y ese el mejor regalo que podemos ofrecerle al otro,
dejar de intentar cambiarlo (aunque se sienta mal).

ELMA | elmaroura.com