testimonio

Hace casi un año, mi marido y yo nos enfrentamos a una fuerte crisis matrimonial, fruto de la rutina, el trabajo, los niños, en fin, fruto del día a día tan ajetreado… Nos habíamos distanciado, habíamos perdido la complicidad, la confianza, éramos como dos extraños que ya no remábamos en la misma dirección.

Después de un verano muy turbulento, decidimos en octubre ir por primera vez a una sesión de pareja de Elma que nos ayudó a volver a descubrir el gran amor que existía entre nosotros y a volver a cultivar la complicidad de pareja que habíamos aparcado durante mucho tiempo. Luego decidí acudir a varias sesiones individuales con Elma donde estuvimos trabajando las creencias, la importancia de los pensamientos como tal y no como hechos reales.

En una de estas sesiones individuales me propuse trabajar con el huevo obsidiana, los beneficios desde que uso el huevo son muchos, desde un punto de vista más emocional, me ha dado la energía para conectar conmigo misma y con mi feminidad, y relativizar mi crisis emocional, me ha ayudado a liberar la tensión y liberar los bloqueos anímicos por los que estaba pasando. Desde el punto de vista más físico, el huevo me ha ayudado a fortalecer mi musculatura, lubricar más cuando hacemos el amor y sobre todo ha estimulado mi punto G, mis orgasmos son mucho más intensos, he aprendido a tener eyaculaciones femeninas, sentimos el sexo de forma muy diferente los dos, lo disfrutamos con mucha más intensidad.

El cambio nos ha ayudado a hablar del sexo con total confianza, nos ha unido y sentado las bases para una relación más fuerte.

Altamente recomendable para cualquier pareja.

M.O. 45 años