Workshops de tantra

 

“Del placer al éxtasis… y más allá.”

 

Han pasado ya unos meses desde que finalicé el increíble viaje de vida que supone hacer el workshop de ocho meses de Tantra de la mano de Elma Roura y de unos maravillosos y mágicos compañeros que tendré para siempre en mi corazón. Si bien,  no ha sido hasta ahora que he sentido que era mi momento para testimoniar qué ha supuesto para mí esta única, especial e irrepetible experiencia.

 

Y es que la experiencia vivida se convirtió en un “puzzle Divino”,  literalmente más que perfecto, en el que encajó todo hasta la última pieza,  y en el que cada uno de nosotros tuvo, dado el momento vital en el que se encontraba,  el particular viaje que necesitaba.

 

Lo cierto es que sé de antemano que intentar describir lo vivido, tanto los fines de semana en el centro, como en el increíble retiro de una semana con el que se finaliza el workshop,  es intentar abarcar con palabras lo inabarcable.  Y también sé, que todo lo compartido, sentido y aprendido es tan inmenso que, sin exagerar, se seguirá integrando en mí, poco a poco, hasta el resto de mis días.

 

Por ello, siento que la mejor manera de expresar lo vivido es dedicarle un GRACIAS a todas las piezas de ese puzle.  Indescriptible lo compartido… Como bien dice Elma:  “Las mejores cosas de la vida no pueden ponerse en palabras.

 

Y muy especialmente un enorme GRACIAS a Elma Roura, Diosa del empoderamiento,  y viva encarnación en este mundo de la unión del cielo y la tierra,  del masculino y del femenino, del consciente y del inconsciente, de la materia y del espíritu, por crear y compartir algo tan bello, auténtico y sagrado.

 

Siento que hemos sido verdaderos pioneros de un viaje más que alucinante, en el cual tuve en todo momento la capacidad de marcar mi propio ritmo bajo la atenta mirada de Elma, siempre carente de todo juicio, sintiendo su energía amorosa y familiar,  y su sostenedora supervisión literalmente guiada por lo Divino.

 

Escribía Elma hace un tiempo sobre el proceso  y sobre  ella misma:

 

Aunque el proceso lo he parido yo siento –sin ánimo de fliparme mucho- que simplemente soy un canal de una sabiduría muy antigua que quiere seguir viva en los tiempos de hoy, donde los vínculos y la profundidad en las relación se están alejando.”

 

El proceso está guiado desde arriba, me lo chivaron, y yo sólo cumplo órdenes.”

 

Sin lugar a dudas Elma, de todo ello,  doy fe.

 

También quería expresarle a Elma mi más profunda admiración a su DON que porta con una elegancia sin igual, a su coraje y valentía, al creer en ella, y a su autenticidad sin límites (toda una inspiración),  para hacer algo nada fácil en estos días: “bajar el cielo a la tierra”.

 

Desde ese cielo al que nos llevó, y en el que sentí literalmente el fin de mi búsqueda, me siento ahora, en mi vuelta a la tierra, completa,  llena de vida y situada en un lugar de partida diametralmente opuesto al que estaba.  Desde ese nuevo lugar, en el que hay absoluta y desbordante abundancia, continuaré mi camino.

 

Así que gracias Elma, por haber tenido la certeza,  desde el principio, a pesar de mis dudas y miedos de que el cielo, el cual recreas a la perfección,  también era para mí.

 

Grabado a fuego.

 

Con profundo amor y gratitud,

Pilar