tocar y ser tocado

 

Apoyo tener un espacio donde puedas reencontrarte con tu cuerpo. Donde puedas tocar y ser tocado con respeto y devoción. Un espacio donde el tacto sea nutritivo y no un lugar donde agarrarse o desahogarse.

Estamos confundidos. Demasiada protección en nuestros cuerpos. Enseguida todo nos resulta una invasión. Pero cariño, ¿a caso no confías en saber poner tus propios límites?

Estamos confundidos. Y es que no tener pareja no significa que tengas que renunciar al tacto del otro. Y teniéndola, tampoco.

Pero que te toquen no significa que tengas que intimar o acostarte con la otra persona; Puedes tocar y ser tocado sin que eso implique nada sexual.

Confundimos libertad con libertinaje. No, por favor. Libertad no es pedir una No exclusividad en nombre de la libertad. Eso parece otra huida más. ¿De qué tienes miedo?

Hay un punto medio… Si, hay un punto medio donde el tacto es un lugar sagrado entre yo y yo y entre tu y yo. ¿A caso hay alguna diferencia?
Apoyo, apoyo que descubramos todos el poder sanador del tacto. La piel que habito…. Ese bendito espacio.

ELMA