Herida del abandono y rechazo | edición especial otoño 2026
Por primera vez, las dos heridas juntas.
Un proceso de 7 semanas de meditaciones diarias en directo y mentorías para reprogramar el cuerpo, soltar los patrones del pasado y aprender a habitar las relaciones desde la tranquilidad.
Del 15 de octubre al 26 de noviembre. Plazas limitadas.
Cuando lo familiar no es lo sano
Tu mente siempre va a preferir lo que ya conoce, aunque eso que conoce sea el sufrimiento, la duda o la alerta constante.
Por eso, en cuanto aparece una relación tranquila o alguien que te trata bien, tu cabeza entra en estado de emergencia. Inconscientemente activa el radar, busca la trampa y empieza el bombardeo:
– ¿Y si al final cambia?
– ¿Por qué hoy noto su tono diferente?
– ¿Seguro que no se va a cansar de mí?
– ¿Y si vuelve a pasar exactamente lo mismo?
Confundimos la memoria con la intuición. Creemos que estamos viendo una señal clara del presente cuando, en realidad, solo estamos mirando la vida a través del filtro de todas las heridas que llevamos acumuladas.
Entenderlo no basta: hay que entrenarlo en el cuerpo
Decirte «tranquilx, esta vez es distinto» no funciona. La mente racional no sostiene una emoción activada.
Si llevas años construyendo memorias de inseguridad o rechazo, no se van por el simple hecho de quererlo. Hay que enseñarle activamente a tu cerebro una nueva respuesta.
Hay que construir registros nuevos en el cuerpo:
– Experimentar que la correspondencia existe y que es seguro habitarla.
– Sentirte elegidx sin vivir con la angustia de cuándo vas a dejar de serlo.
– Sostener la calma cuando alguien te cuida, sin necesidad de inventar peligros para volver a lo conocido.
¿Por qué trabajar Abandono y Rechazo en el mismo proceso?
Porque son nuestras heridas nucleares. Están profundamente conectadas y son la raíz de donde nacen casi todos los miedos, corazas, dependencias e inseguridades en nuestras relaciones.
Acumular teoría sobre tus heridas no sirve de nada si no haces nada práctico con ello. Este no es un curso para reflexionar: es un espacio intenso de 7 semanas para entrar en la práctica, cuestionar tus pensamientos en directo y transformar el patrón desde la base