ruptura

* Este texto está dedicado a todas las personas que están sufriendo una ruptura.

 

Mantenerte enfadada con el otro te mantiene vinculada.
¿Quieres quedarte agarrada a tu ex toda tu vida? Sigue resentida, decepcionada o cabreada.

¿Qué pasaría sino lo estuvieras? Dos miedos:
– O dejarías de estar apegada a esa persona y hay una parte de ti que no quiere soltarlo.
– O no estar enfadada abriría la posibilidad de volver con él (por el hecho de estar más en paz y menos emocional) y tu sentido común te diría que esa decisión no es la correcta y por ende necesitarías seguir agarrada al enfado (para tener una razón convincente de seguir alejada de él).

Todo es un tema de creencias.

La primera parte del duelo es vivir ese enfado (con su parte de negación y tristeza) para que no se quede enquistado y poco a poco puedas soltarlo.

La segunda parte, estar en paz. Y estar en paz no significa olvidar el motivo de la ruptura.
(en esta etapa muchas personas recuerdan solo la parte positiva de la relación y olvidan que se rompió porque algo no funcionaba).
Así que estar en paz no significa pecar de adaptabilidad y comprensión.
Estar en paz significa dejar el resentimiento, porque eso me hace daño, reconocer sus virtudes (y las mías), agradecer lo vivido y simplemente seguir llanamente tu camino, ahora, con más aprendizajes.

¿Y cómo se que el duelo está terminado?
Porque al verlo no se te mueve ni una pestaña y solo queda paz, paz y más paz.

Revisa tus pensamientos, trabájalos y VUELA.

ELMA